El estudio fue realizado por la Cátedra Tratamiento de Efluentes
de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la
Universidad Nacional del Litoral (UNL), con procesamiento de
la muestra el 11 de agosto de 2026.
Los resultados obtenidos fueron que el agua del Instituto es apta
para el consumo humano desde el punto de vista bacteriológico.
